Cualquiera puede contraer una infección, ya sea bacteriana, viral o fúngica, y casi cualquier infección puede provocar sepsis.
La sepsis es la respuesta extrema del cuerpo a una infección. Ocurre cuando una infección ya existente desencadena una reacción en cadena en todo el cuerpo.
Siempre que usted o un ser querido tenga una infección, esté atento a los síntomas de sepsis y ¡prepárese para actuar rápidamente!
Los síntomas pueden incluir uno o más de los siguientes:
- Confusión o desorientación
- Dificultad para respirar
- Frecuencia cardíaca alta
- Fiebre, escalofríos o sensación de mucho frío.
- Dolor o malestar extremo
- Piel húmeda o sudorosa
Sin un tratamiento rápido, la sepsis puede provocar rápidamente daño tisular, insuficiencia orgánica e incluso la muerte.
Si una infección no mejora o empeora, actúe rápido y busque atención médica de inmediato.
Conozca los riesgos. Detecte las señales. Actúe con rapidez. Podría ser sepsis.
Busque atención médica de inmediato si sospecha que tiene sepsis o tiene una infección que no mejora o está empeorando.
Obtenga más información sobre la sepsis en www.cdc.gov/sepsis.

Dra. Katrina Hammel, Medicina Interna


