Si, como muchas personas, usted experimenta estrés relacionado con las actividades de las vacaciones, aquí le ofrecemos algunos consejos que le ayudarán a superar la temporada.
Priorizar. Dedica tu energía a las cosas que son más importantes y deja ir lo que no lo es.
Dirige la conversación. Si pasar tiempo con tu familia genera tensión (por ejemplo, debido a diferencias en opiniones políticas o religiosas, etc.), dirige la conversación hacia temas menos propensos a generar desacuerdos. Pregunta sobre las cosas que la gente espera con ilusión, sus recuerdos favoritos, música, películas o series.
Ignorarlo Si surgen temas que generan desacuerdo y enojo, y sabes que no hay solución y que no vale la pena dedicarle tiempo a discutir o compartir tu perspectiva, ignora la conversación. Si es posible, busca otra conversación.
Hacer una pausa. Si te sientes abrumado, tienes todo el derecho a excusarte y marcharte a otra habitación o a dar un paseo al aire libre.
Practica la gratitud. Pensar en las cosas por las que estás agradecido (aunque sean muy pequeñas) puede ayudarte a mejorar tu estado de ánimo. Identifica los destellos a lo largo del día. Los destellos son pequeños momentos del día, a menudo ignorados, que, si se reconocen, pueden ayudar a mejorar el ánimo.
Pedir ayuda. Habla con un amigo o agenda una cita de terapia. Nunca estás solo, incluso cuando lo sientes en el momento.



