¿Siente que el dolor en sus articulaciones empeora en determinadas condiciones climáticas?

15 de abril de 2025

Algunas personas notan que un cambio de clima provoca un aumento del dolor articular. Por ejemplo, cuando hace frío, quienes padecen artritis suelen reportar un empeoramiento de sus síntomas. Algunas personas también notan un aumento del dolor articular cuando llueve, hay humedad o cuando cambia la presión barométrica.

Se está investigando cómo o por qué el clima puede afectar el dolor articular, pero lo más importante quizá no sea el motivo, sino qué puede hacer al respecto. Ya sea que su dolor articular empeore debido al frío invernal o al calor y la humedad del verano, la siguiente información puede ayudarle a aliviar el dolor articular causado por la artritis, ¡sea cual sea el pronóstico!

¿Qué es la artritis? Artritis significa inflamación de las articulaciones. Es un término amplio, ya que existen diferentes tipos de artritis. La más común es la osteoartritis, y comprender sus diferencias con otras formas de artritis puede ayudarle a controlar sus síntomas de forma más eficaz, en cualquier condición climática.

Osteoartritis: La osteoartritis (OA), a menudo llamada artritis por desgaste, se debe al deterioro del cartílago que amortigua las articulaciones. Con el tiempo, esto provoca un aumento del dolor, rigidez y reducción de la movilidad. La OA es más común en las articulaciones que soportan peso, como las caderas, las rodillas, los tobillos, los pies y la columna vertebral.

Otros tipos de artritis: Afecciones como la artritis reumatoide (AR) o la artritis psoriásica son enfermedades autoinmunes, en las que el sistema inmunitario del cuerpo ataca sus propias articulaciones. Estos tipos de artritis suelen presentar inflamación sistémica, lo que significa que afectan a todo el cuerpo.

Todos los tipos de artritis causan dolor en las articulaciones, pero como sus causas subyacentes pueden diferir, el tratamiento también difiere.

Consejos para controlar el dolor articular

  1. Mantente abrigado: Mantener las articulaciones calientes puede ayudar a prevenir la rigidez. Cuando haga frío, vístete con varias capas, usa compresas calientes y date baños calientes para aliviar el dolor articular.
  2. Sigue moviéndote: El movimiento regular es clave para mantener la salud articular. El ejercicio de bajo impacto y las actividades como el yoga, la natación o caminar (en interiores cuando hace frío o hay hielo) pueden mantenerte activo sin sobrecargar las articulaciones.
  3. Estírate diariamente: Incorpora estiramientos suaves a tu rutina para mejorar la flexibilidad y reducir la rigidez. Céntrate en estiramientos que trabajen las zonas problemáticas.
  4. Coma alimentos que sean buenos para las articulaciones: Incluya en su dieta alimentos ricos en omega-3, calcio y vitamina D. El pescado azul, las verduras de hoja verde, los frutos secos y los productos lácteos fortificados pueden favorecer la salud de las articulaciones y los huesos. Aumentar la proteína en su dieta también es beneficioso.
  5. Mantener un peso saludable: Los kilos de más ejercen mayor presión sobre las articulaciones. Perder incluso un poco de peso puede marcar una gran diferencia en la reducción del dolor, especialmente en las articulaciones que soportan peso, como las rodillas y las caderas.

Opciones de tratamiento para el dolor de artritis Si los cambios en el estilo de vida no son suficientes para controlar el dolor, es hora de buscar otras opciones. Disponemos de una variedad de tratamientos no quirúrgicos, desde fisioterapia hasta inyecciones articulares. La clave es abordar el dolor a tiempo, antes de que limite su movilidad o afecte sus actividades diarias. Cuando las opciones menos invasivas no son efectivas, probablemente sea el momento de considerar si es candidato a una cirugía.

Sin importar el pronóstico, podemos ayudarle a tomar medidas para aliviar el problema.

Llame al 507.474.3338 para programar una cita. No necesita referencia médica. Juntos, crearemos un plan personalizado para que pueda seguir adelante con comodidad.

Dr. Randall Norgard

Comparte esta publicación